Delicia de Membrillo

Delicia de Membrillo

Hola! Acá estoy… intentando sacar las telas de arañas a este blog. Hace mucho que no escribo, pero no quiere decir que no haya tenido la intención. Lo tengo siempre en la mente, mientras cocino, mientras limpio, mientras ordeno la casa, mientras baño los chicos, mientras les doy de comer… mientras… en fin, todo el tiempo está en mi mente. El tema es encontrar esa hora de tranquilidad para sentarme a escribir. Últimamente ando muy cansada, y ese rato tranquilo lo uso para poner mi mente en Off. “¿Por qué no tomas vitaminas?”… me dice mi abuela. Tal vez lo haga.

Pero acá estoy. Ya empezó el otoño, y se fue marzo. Estoy a destiempo, pero no quería dejar de pasarles esta delicia de membrillos (suena más lindo que “compota”), que hago todos los marzos y devoro con mucho placer. Es probable que ya no encuentren los membrillos en la verdulería, pero quién te dice, a lo mejor tenés suerte.

 

 

Necesitas:

  • Membrillos (2 kilos aproximadamente)
  • Azúcar (1 kilo aproximadamente)
  • Agua

No me maten pero la hago siempre a  ojo. En una cacerola de tamaño normal pongo los membrillos, pelados y cortados en gajos. Es lo más aburrido de hacer, los membrillos son duros. Para que no se oxiden a medida que los voy cortando los meto en agua. Después saco esa agua, los pongo en una cacerola y los cubro con agua nuevamente (apenas cubiertos). A esa cacerola le agrego 1 kilo de azúcar. Los pongo a fuego alto y cuando hierven dejo que se cocinen a fuego bajo un ratito y apago.

Podes cocinarlos como una compota normal (hasta cuando estén blandos), pero no vas a lograr ese color colorado que me encanta.

Para lograr ese color, acá está el secreto: Hervir 3 o 4 veces. Es decir, hiervo un ratito y apago. Dejo enfriar. Hiervo nuevamente otro ratito y apago. Dejo enfriar y así sucesivamente. De ésta manera el membrillo va largando su color y la fruta no se pasa ni se deshace, queda en su punto justo. Y el jugo queda espeso como si fuera en almíbar.

A mí me han dicho muchas cosas para lograr este color, que hay que poner algunas semillas y cáscaras de membrillo entre otras. Pero después de muchas veces de hacerlo, comprobé que la clave está en hervirlos un poco muchas veces. ¡Y chau mitos!

Dejar enfriar y a la heladera.

Acompañar con crema o queso fresco y con mucha moderación.

 

 

¡A ver quién se anima!

Que tengan una gran semana. Y prometo aparecer más seguido.

Adeus!